El piso radiante se ha convertido en uno de los sistemas de calefacción del hogar más populares en los últimos tiempos, debido a la sensación de confort que genera entre los habitantes de la casa y a que ofrece un importante ahorro de energía.

Lo más novedoso en tecnología de calefacción ha llegado con los pisos radiantes o calefacción hidrónica, fundamentada en el principio básico de radiación solar que consiste en irradiar calor en todas direcciones de manera uniforme y natural.

Climatizar es brindar confort, generando una temperatura óptima en la vivienda: aquí   intervienen los sistemas de calefacción.

La mayoría de los hogares en Ecuador en especial en la sierra ecuatoriana dispone de calefactores o acondicionadores de aire que ayudan a controlar o climatizar el ambiente dentro de la casa esto ayuda a pasar el frío de Quito. Sin embargo, cuando se trata de sistemas eficientes, la calefacción por pisos radiantes se presenta como una excelente opción para lograr el ambiente ideal con una alternativa silenciosa, segura y de bajo consumo en combustible y energía. Su característica principal es que calienta los espacios de abajo hacia arriba, influyendo primero en los objetos, a diferencia de otros métodos que generan las problemáticas “corrientes de aire”.

El piso radiante puede ser confortable incluso en los lugares que tradicionalmente suelen estar fríos con los métodos convencionales, pues al estar instalado debajo del suelo de toda la estancia, el calor y la transmisión del calor es uniforme.

Esta nueva tecnología, llamada calefacción por pisos radiantes, se ha ido abriendo paso en el mercado, iniciando en Europa, donde la mayoría de los calefactores tradicionales eran radiadores de hierro fundido alimentados por leña o de gas, y hoy son los principales usuarios de calefacción hidrónica. La calefacción por pisos radiantes se presenta como una excelente opción para lograr el ambiente ideal con un sistema silencioso, seguro y económico, cuya característica principal es que calienta los espacios de abajo hacia arriba, influyendo primero en los objetos y no en el aire como otros métodos, con lo que se evitan corrientes de aire frías o calientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

borrar formularioEnviar